Periodista: @enojosdnadie
La UNAM y su contrainsurgencia: TODA LA VERDAD detrás del caso de Arturo “Shevek”, el ataque paramilitar en FES Acatlán de 2020, la advertencia ignorada de la CNDH; y los funcionarios impunes

¡Basta ya de la Máxima Casa de Presos Políticos, aparato represor del Estado! Tenemos que seguir hablando de la criminalización que está haciendo la UNAM contra Arturo “Shevek” Lugo Macías, ex-estudiante de la FES Acatlán y activista a quien el pasado 8 de enero de 2026 fue arrestado por agentes de la Fiscalía General de la República en Guadalajara, Jalisco. 6 AÑOS DESPUÉS de que la UNAM lo acusara falsamente por los daños que nunca cometió por el ataque paramilitar en la FES Acatlán el 5 de abril de 2020 en contra del Movimiento Feminista y el paro que llevó a cabo la colectiva “Argüenderas y Revoltosas”, donde Shevek y sus compañerxs estuvieron y vivieron para contarlo las agresiones recibidas por un comando armado de entre 7 a 10 hombres dirigidos en ese entonces por el Director de FES Acatlán, Manuel Martínez Justo, el ex-Jefe de Vigilancia Erasmo Castro González, así como la complicidad de la Oficina Jurídica y la Rectoría, presidida en ese momento por Enrique Graue Wiechers, quienes interpusieron denuncias penales contra lxs estudiantes activistas.
El mismo día del ataque durante la noche, la Rectoría emitió un comunicado diciendo que habían presentado dos denuncias penales con folio FGR: FED/MEX/NAU/0001701/2020 ante la Fiscalía General de la República, así como una en la Fiscalía Genera de Justicia del EDOMEX con número FGJEDOMEX:TLA/FNC/NAU/060/092385/20/04 alegando que lxs estudiantes del paro tuvieron que ver con un incendio en las oficinas jurídicas ocurrido a las 4 a.m. en el Edificio de Gobierno de FES Acatlán tras el ataque paramilitar. Pero ¿por qué pasó dicho incendio? Más adelante lo explicamos.
UNA ADVERTENCIA, TRES PRESOS POLÍTICOS
Por otro lado, la misma Comisión Nacional de Derechos Humanos el 6 de abril advirtió directamente a la Abogacía General de la UNAM para que sancionara a los verdaderos responsables del ataque, señalando explícitamente que la vida de lxs estudiantes que sostenían el paro estaba en peligro; pero la UNAM como siempre, nunca hizo nada. Al contrario, como ya vimos la UNAM levantó una denuncia contra lxs propios activistas, que con el arresto de Shevek ya suman 3 los ex-estudiantes presos y criminalizados que han pasado por el Penal de “El Altiplano” de máxima seguridad en Almoloya, EDOMEX. Siendo Tania Elis Hernández, Adán “El Kubo/Don Kubo Fernández Sánchez detenidos en 2020, y ahora, Arturo “Shevek” Lugo Macías, acusados los tres por “pandillerismo” y “daño al patrimonio” de la UNAM a causa de un incendio que fue consecuencia directa del ataque paramilitar en complicidad con el Departamento de Vigilancia y la Dirección. Actualmente solo Shevek sigue bajo prisión.
Tania Elis Hernández participó en el paro y en el Movimiento Feminista en FES Acatlán que encabezó la colectiva “Argüenderas y Revoltosas”. En ese entonces era estudiante de sociología y de excelencia académica, pero fue arrestada el 25 de agosto de 2020 y transferida al Centro de Reinserción en Almoloya de Juárez acusada por los mismos cargos que Lugo Macías, en un caso evidente de criminalización por haber participado en el paro. Situación que se enteró hasta el Expresidente Andrés Manuel López Obrador cuando los padres y la familia de Tania le enviaron una carta exigiendo su libertad. La UNAM le exigió 4 millones de pesos a Tania por concepto de reparación del daño suscitado tras el ataque paramilitar que él mismo comandó. Tania no pagó ni un solo peso y logró quedar en libertad el 26 de septiembre de 2020 bajo trabajo comunitario en el Instituto Nacional de las Mujeres.
Sin embargo, el 5 de noviembre del mismo año arrestaron a Adán “El Kubo/Don Kubo” Fernández Sánchez, en ese momento estudiante de ciencia política y administración pública, y víctima directa del ataque paramilitar que más adelante explicaremos. También fue detenido y transferido al mismo penal, y estuvo en prisión hasta 2021. Según un documento de la Dirección de CCH Vallejo en respuesta al pliego petitorio donde lxs estudiantes de aquella escuela se solidarizaron con el caso de Adán, decía que Adán llegó a un acuerdo reparatorio con la UNAM a principios de febrero de ese año en referencia al incendio tras terminar el ataque paramilitar.
A diferencia de Tania y de Adán, sobre Shevek se sabe poco la violencia que sufrió el día del ataque. Cosa que es normal pues la mayoría de estudiantes que estuvieron en el paro, así como las mujeres que participaron en el Movimiento Feminista, decidieron mantenerse en el anonimato. Pero que no haya duda que Shevek fue víctima del ataque paramilitar de aquel 5 de abril de 2020.
CAPÍTULO I: MOVIMIENTO FEMINISTA EN FES ACATLÁN DE 2020
A inicios de 2020 las estudiantes de FES Acatlán decidieron organizarse debido a los tantos y tantos casos de acusaciones públicas y formalizadas por violencia de género que se dieron a conocer en los tendederos de denuncias. Es por eso que el 10 de marzo se dio a conocer la colectiva anarcofeminista “Agüenderas y Revoltosas” del que solo queda registro su página de Facebook. En su manifiesto declararon el hartazgo por la violencia física, sexual y verbal sufrida por las alumnas de la FES, así como el discurso a modo y la inefectividad de los protocolos en caso de violencia de género. Como primera acción tomaron las oficinas de los técnicos de la División de Ciencias Socioeconómicas en la planta baja del edificio A-6, que anteriormente había sido ocupado en 2015 por la “Coordinadora Estudiantil Acatlense” bajo el nombre de “Espacio Estudiantil 26 de Septiembre” en el contexto de las movilizaciones por los 43 de Ayotzinapa, pero que en 2017 la Dirección mandó a desalojar.
Como acto de reivindicación a ese movimiento, a la par de la urgencia por sancionar la violencia de género en Acatlán, el 10 de marzo se hizo se publica la toma de las oficinas estando ya a pocos días de que iniciara la pandemia en México, lo que provocó que al poco tiempo la Rectoría de Enrique Graue (2015-2023) decretara la suspensión de clases presenciales, trayendo consigo la falta de acuerpamiento estudiantil.
CAPÍTULO II: ATAQUE PARAMILITAR CONTRA EL “KUBO A-906”
Fue en la tarde del 5 de abril que entre 7 a 10 porros de complexión alta robusta, 1.80 metros, y armados tácticamente con tubos de metal, chalecos antibalas y armas de fuego en una composición paramilitar (no hay registro fotográfico); habían ingresado a las instalaciones buscando a las integrantes de la colectiva mientras las amenazaban de muerte, diciendo cosas como: “se la están pasando muy a gusto, ¿no? Por eso las violan y las matan, por vergueras”. Los propios porros dijeron que venían por venganza en representación del entonces Jefe de Departamento de Vigilancia, Erasmo González Castro: “esto es por los dulceros, culeros… Es mensaje de los dulceros y de Erasmo”.
De acuerdo con el comunicado de Argüenderas y Revoltosas, el ataque paramilitar se desarrolló así: Entre las 3 y 4 de la madrugada del 5 de abril dos estudiantes estaban en el histórico “Kubo A-906” anarquista tomado desde 1987 en el edificio A-9, cuando uno de ellos, Adán “El Kubo/Don Kubo” Fernández Sánchez, estaba fuera del espacio y se da cuenta que habían 6 hombres armados dentro del plantel. El compañero grita alertando a lxs estudiantes del espacio recién tomado por Argüenderas.
El comando armado entra al “Kubo” y jalonean a una segunda compañera hasta terminar debajo de la mesa. Los paramilitares la amenazan de muerte si no entregaba su celular. Cuando Adán trata de defender a su compañera es golpeado con tubos de metal hasta tirarlo al piso. Ambos son amenazados de muerte si se volvían a levantar, mientras los homicidas enseñaban sus chalecos antibalas y sus armas de fuego. Uno de los seis paramilitares decide quitarle la ropa a la compañera hasta darle una nalgada, para luego atarla de manos, pies y tapándole la cara, o de lo contrario la matarían. Mientras que los otros 5 empezaron a golpear nuevamente a Adán, pues uno le había gritado que: “contigo sí me voy a pasar de verga”.
Los homicidas insisten en saber cuántas personas más hay, sus nombres y en qué espacios. Los dos estudiantes ceden ante las amenazas de muerte y dicen los nombres. Los homicidas abandonan el “Kubo A-906” y se dirigien al espacio de Argüenderas y Revoltosas en la planta baja del edificio A-6. Adán cierra con llave el espacio, pero cae desmayado, por lo que su compañera logra desamarrarse y ayudarlo.
La hipótesis que manejamos con base en el comunicado es que los homicidas pudieron haber entrado por el ala este de la FES Acatlán en la calle Yaquis, ya que Argüenderas relató que los paramilitares pasaron por el pasillo de la “COESI” ubicado en el edificio A-8 en planta baja en el centro-este de la FES, al lado de su estadio deportivo. Esto es suponiendo que las entradas norte y sur estaban siendo vigiladas por lxs colectivos.
CAPÍTULO III: ATAQUE PARAMILITAR CONTRA EL ESPACIO DE AGÜENDERAS
Como quiera que haya sido el ingreso, ya estando en el pasillo de la COESI entre 7 a 10 homicidas gritaron: “vénganse para acá, van a valer verga, los vamos a matar”. Varias personas sin especificar el número fueron a resguardarse en el espacio recién tomado por la colectiva. Lxs estudiantes al cuestionarles qué hacían estos les dijeron: “esto es por los dulceros… es mensaje de los dulceros y de Erasmo”. No sabemos a qué se referían con los dulceros, pero sí que fueron comandados en ese momento por el Jefe de Vigilancia, Erasmo González Castro.
Los paramilitares llegan al espacio de Argüenderas “26 de Septiembre” y empiezan a rociar gasolina en la entrada para prenderle fuego y romper las ventanas. Mientras el espacio se consumía con alumnxs adentro, uno de ellxs se prende fuego en la cabeza, teniendo que salir por la puerta atravesando la brecha de fuego hasta tirarse al pasto para extinguir las llamas. 5 de los atacantes aprovecharon para golpearlo, mientras que una estudiante salió a defenderlo pero también fue golpeada y también la intentaron desnudar. La chica les gritó: “¿Qué más quieren? Ya nos salimos, ya déjenos en paz”, y uno de ellos le respondió: “se la están pasando muy a gusto, ¿no? Por eso las violan y las matan, por vergueras”.
Otra compañera sale a defenderla, pero la amenazan de muerte y le quitan su celular. Una tercera chica intenta cerrar la puerta del espacio, pero empiezan a golpear a un segundo compañero, por lo que una cuarta chica sale a defenderlo golpeando a uno de los paramilitares, dándose cuenta que estaban disparando al piso. En eso dicen: “vamos por las putitas de adentro” e ingresa un sujeto a golpearlas. Al menos 2 hombres y 4 mujeres sin precisar fueron casi aniquiladas, junto a lxs dos estudiantes del “Kubo A-906”.
De acuerdo con un reportaje exclusivo de Proceso, Tania Elis Hernández se encontraba en el cubo de Argüenderas menciona que días antes les habían cortado la luz y el agua, quedando en mayor vulnerabilidad. Ella confirma que los homicidas portaban picos, bates, pasamontañas y pistolas. Comentó que el sujeto que entró al espacio golpeó a uno de los estudiantes en la ceja, por lo que Tania lanzó unos “cohetes” para apartarlos. Ella confirma que fue la otra chica a la que intentaton desnudar y que les encaró que ya los dejaran en paz. Justo en ese momento uno de los paramilitares dispara a la puerta como pitazo de salida.
El grupo armado se fue en dirección oeste, pasando por el edificio A-5 y el Edificio de Gobierno rumbo al estacionamiento para ya largarse. Ambos colectivos se reunieron, una de las estudiantes dijo al WhatsApp de Argüenderas: “¡Valió verga, banda!, ¡por favor, ayuda!, llámenle a quien puedan. ¡Nos abrieron el espacio!, ¡nos quemaron!”. Al poco tiempo ingresó personal de Vigilancia de la FES Acatlán a las instalaciones. 3 estudiantes les estuvieron gritando para pedir auxilio médico, pero los cobardes inmediatamente huyeron. No sé si porque los confundieron con los porros, o no querían responder. Lo cierto es que al menos 6 de los vigilantes habían jurado “proteger” a lxs estudiantes durante el paro, y que de acuerdo con Tania estos vigilantes estaban en estado de ebriedad diciéndoles: “Nosotros no fuimos, sí escuchamos lo que les hicieron, pero nos movieron las cámaras”. Esta fue la excusa que pusieron para no auxiliar a lxs estudiantes.
CAPÍTULO IV: EL INCENDIO
Los vigilantes dijeron que no podían llevarse a sus compañeros en cualquier ambulancia, que solo se podía en la “número 108”. La consternación y la urgencia porque se los llevaran a urgencias era tal, que de palabra de Tania, Adán aún estando moribundo pero desesperado por una solución, decidió activar la alarma de incendios provocando un incendio para llamar ahora sí el servicio de Bomberos y de la Cruz Roja que les negaron los vigilantes bajo órdenes de Erasmo. Adán, Tania y una tercera persona sin especificar, entraron al Edificio de Gobierno a ejecutar la solución. Todo este relato fue dado por Tania para Proceso el 7 de diciembre de 2020 ya cuando fue absuelta de los cargos que le fabricó la UNAM a modo, pero cuando Adán seguía en el Penal de Almoloya.
El relato de Tania se confirma con la grabación de las cámaras de vigilancia de la Dirección de FES Acatlán, que por supuesto esas sí funcionaban, pero las cámaras exteriores de cuando entraron los paramilitares no funcionaron. Esto último es una prueba irrefutable del modus operandi de la contrainsurgencia que hace la UNAM. Esto también expone la narrativa falsa de los medios de comunicación hegemónicos diciendo que que entraron “encapuchados” a incendiar las oficinas como un peyorativo hacia el embozamiento. Minimizando o borrando por completo el hecho de todo el ataque paramilitar, cuando Tania ya dijo que lo hicieron sin encapucharse como última medida para recibir ayuda médica, y porque tampoco confiaban en los vigilantes: “Lo hicimos por dos razones: necesitábamos la atención directa, pero también porque no sabíamos si iban a regresar. Los de vigilancia podían avisarles, ‘ya los tenemos todos juntos, se los dejamos aquí’. No sabíamos. La realidad es que estábamos solos, a expensas de que regresaran, y necesitábamos que alguien supiera que estábamos ahí”.
Dicho y hecho, a los pocos minutos llegó la Cruz Roja, el Cuerpo de Bomberos y la Policía de Naucalpan. Es precisamente que en la patrulla matriculada 23-651 se ve descender al asesino de Erasmo Castro obstaculizando a lxs estudiantes casi calcinados para evitar que reciban ayuda médica, y dando instrucciones al personal de vigilancia a su orden para que no los ayudaran. Dos de ellos fueron gravemente heridos, entre ellos Adán.
CAPÍTULO FINAL: MANUEL MARTÍNEZ Y EL HOMICIDA EN POTENCIA DE ERASMO
Erasmo González Castro fue Jefe de Vigilancia de FES Acatlán bajo la nómina de la UNAM desde junio de 2018 hasta junio de 2024, tal y como se puede ver en el portal de Transparencia UNAM. Erasmo junto al Exdirector de FES Acatlán, Manuel Martínez Justo, comandaron a este grupo paramilitar contrainsurgente para disuadir el Movimiento Feminista en el tiempo en que ya no había clases ni estudiantes que pudieran ser testigos de cualquier tipo de ataque. Este grupo paramilitar que a día de hoy desconocemos su conformación, deducimos que eran porros contratados fuera de la nómina de la UNAM como siempre ha sido histórica e impunemente, pero esa vez armados hasta los dientes en un momento donde ya existía la pandemia y no habían clases presenciales, dándoles margen para cometer violaciones a los Derechos Humanos.
De Erasmo ya se sabía que era un homicida en potencia, pues en 2019 durante la conmemoración por los 43 de Ayotzinapa se le captó en video ahorcando a un estudiante en la misma FES. Y como no es sorpresa, el Exdirector Manuel Martínez mintió al decir que lo separaron de su cargo, pero si revisamos en Transparencia UNAM veremos que el porro de Erasmo siguió trabajando hasta junio de 2024.. Así es como se las gasta la UNAM para criminalizar cualquier movimiento que cuestione su autoridad.














